Treinta y tres idiomas hablaba y solo una lengua conocía cada esquina y recobeco sus tesoros escondían: viajaba entre nubes por compases, dulzura que borraba aquellos grises pinta con sus acuarelas tu paisaje. Desde la tierra al cielo no necesitó equipajes; dientes y uñas afilaos', garabatos que tracé pa' intenta'cerle homenaje a esos ojos negros que brillan como azabache No dejes que te parafrasée: cuando le cantes tus canciones y te de sed no bebas de su yerbaje. Magia negra pura, hechizos de la vieja, sangre, visceras, sudor y encaje; aunque en la penumbra encuentres su cobijo cuando su mirada baje, mantente, mente fría y manos sucias: el diablo vestía de traje. Te embaucará con poemas y canciones (no notaras cambio en las estaciones), galones y eslabones, medallones de oro, caricias y calor entre algodones. El veneno y la daga tenian doble filo antídoto y final; primavera de vida, muerte y olvido. Placer efímero un ángel parecí...
Volteo nace de todas las veces que de forma incontrolable giremos nuestra cara al destino para quedarnos mirando algo que nos llama la atención. Cuenta la historia de cada una de esas paradas indiscutibles para dejar escrita una reflexión, una crítica o un poema sobre aquello que la vida me genera a mi, que soy humana.