Creo que de todo lo material que tengo, lo más preciado para mi cabría en una mochila. Sin embargo, la mayoría de cosas por las que daría mi vida (quizá no es algo de lo que enorgullecerse), están en mi cabeza y en el corazón de la gente que cree en mi. Últimamente palpo la brevedad de lo valioso tan a menudo que a veces, ni siquiera disfruto pensando en que podría acabarse pronto. Ay, dónde estarán las Ítacas en esos momentos. L a insoportab l e levedad del ser, es la gran cuestión alrededor de la que todo gira. El amor, la am b ición, la percepción, lo que no contamos. Para cada ser, un mundo. Para mi, todo lo que es leve es a la vez lo más pesado, aunque aún sigo sin entender cuál es el polo positivo y cuál el neg a tivo. El amor, el gran motivo de la existencia. Invisible pero tan cierto que he escuchado corazones romperse, entre otros, el mío. Aunque defendería hasta la muerte, a evidencia de los ingleses, que no tienen una palabra para expresarlo (pobres.....
Treinta y tres idiomas hablaba y solo una lengua conocía cada esquina y recobeco sus tesoros escondían: viajaba entre nubes por compases, dulzura que borraba aquellos grises pinta con sus acuarelas tu paisaje. Desde la tierra al cielo no necesitó equipajes; dientes y uñas afilaos', garabatos que tracé pa' intenta'cerle homenaje a esos ojos negros que brillan como azabache No dejes que te parafrasée: cuando le cantes tus canciones y te de sed no bebas de su yerbaje. Magia negra pura, hechizos de la vieja, sangre, visceras, sudor y encaje; aunque en la penumbra encuentres su cobijo cuando su mirada baje, mantente, mente fría y manos sucias: el diablo vestía de traje. Te embaucará con poemas y canciones (no notaras cambio en las estaciones), galones y eslabones, medallones de oro, caricias y calor entre algodones. El veneno y la daga tenian doble filo antídoto y final; primavera de vida, muerte y olvido. Placer efímero un ángel parecí...