Nos ocultan la verdad, limitan nuestra libertad de elegir, de saber, de querer, y nos enseñan un mundo incierto, nos drogan con mentiras que nublan la vista, cosen los labios, y duermen las piernas. Nos cosen como marionetas a los estereotipos, a las etiquetas. Exponen como a muñecos a los pocos que tienen ''el cuerpo perfecto''. Una perfección objetiva, impuesta al mundo como la única existente. Y todo lo demás no vale. Lo que no vale es tachar de no válido a un cuerpo querido por quien lo habita. Porque qué perfección hay más grande que quererse tal cual somos, que quererte como eres.
Volteo nace de todas las veces que de forma incontrolable giremos nuestra cara al destino para quedarnos mirando algo que nos llama la atención. Cuenta la historia de cada una de esas paradas indiscutibles para dejar escrita una reflexión, una crítica o un poema sobre aquello que la vida me genera a mi, que soy humana.