A la previsora,
la que me acompaña
y me aconseja.
A la que tiene miedo
de perderme,
de perderse,
sin mi.
A la que divisa,
avisa
y protege.
A la que crece
y crece
y crece,
pero no envejece.
Volteo nace de todas las veces que de forma incontrolable giremos nuestra cara al destino para quedarnos mirando algo que nos llama la atención. Cuenta la historia de cada una de esas paradas indiscutibles para dejar escrita una reflexión, una crítica o un poema sobre aquello que la vida me genera a mi, que soy humana.
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