"Fuiste la forma más triste y bonita que tuvo la vida de decirme que no se puede tener todo", y me dejaste un invierno frío que me hizo hielo. Vivo buscando el calor de unos pies entre unas sábanas rotas que no huelen a ti.
Buscando sabor en otras bocas, no queriendo dormir.
Dejándome romper por esos pentagramas sólo por mantenerte con vida dentro de mi cabeza. Supongo que ya eres solo un recuerdo,
que ya has sufrido bastante
y ahora te toca lo bueno.
Espero que me hayas querido.
Que no se te olvide, hemos sido.
Y hemos sufrido.
Juntos.
Aferrándonos siempre hasta a la última roca a punto de romperse, luchando siempre hasta el final, hasta quedarnos rotos y un poco vacíos.
Te aseguré que el tiempo no lo curaba todo, y que algún día llegaría otra persona que llenase todos los trozos de alma que nos arrancamos por intentar curarnos las heridas. Pero ahora dudo si esos fragmentos de la vida del otro llegarán de nuevo a su dueño. Yo quiero que te quedes, que me dejes echarte de menos y querer arrancarme la voz por haber dejado que dijese que ya no te quería. Que me dejes llorarte, arrepentirme y quererte bien. Quererte feliz. Porque supongo que este es el siguiente paso en el olvido. Porque supongo que, aunque dejes que se me caiga el cielo encima, serás feliz y yo conseguiré salir de entre las ruinas, algún día, para serlo también.
Buscando sabor en otras bocas, no queriendo dormir.
Dejándome romper por esos pentagramas sólo por mantenerte con vida dentro de mi cabeza. Supongo que ya eres solo un recuerdo,
que ya has sufrido bastante
y ahora te toca lo bueno.
Espero que me hayas querido.
Que no se te olvide, hemos sido.
Y hemos sufrido.
Juntos.
Aferrándonos siempre hasta a la última roca a punto de romperse, luchando siempre hasta el final, hasta quedarnos rotos y un poco vacíos.
Te aseguré que el tiempo no lo curaba todo, y que algún día llegaría otra persona que llenase todos los trozos de alma que nos arrancamos por intentar curarnos las heridas. Pero ahora dudo si esos fragmentos de la vida del otro llegarán de nuevo a su dueño. Yo quiero que te quedes, que me dejes echarte de menos y querer arrancarme la voz por haber dejado que dijese que ya no te quería. Que me dejes llorarte, arrepentirme y quererte bien. Quererte feliz. Porque supongo que este es el siguiente paso en el olvido. Porque supongo que, aunque dejes que se me caiga el cielo encima, serás feliz y yo conseguiré salir de entre las ruinas, algún día, para serlo también.
qué bonito!!! no sé cómo llegué aquí...muy emotivo, sentí empatía, yo también me sentí así un tiempo.
ResponderEliminarGracias por compartir un poco de tu alma.